Infancia

Coínta Emiliana Jauregui Osés nació el 8 de febrero de 1875 en Falces (Navarra). Coínta fue desde pequeña una niña alegre, juguetona y muy comunicativa. De los 13 a los 16 años estuvo interna en el colegio de la Compañía de María de Tudela, donde conoció la vida de las religiosas de clausura. Al terminar sus estudios quiso entrar en el noviciado de dichas religiosas, sin embargo, sus padres se opusieron a ello para probar la vocación de la joven. Coínta volvió a Falces y a su vida anterior. Durante este tiempo su vocación maduró y vio claramente lo importante que era para ella entrar en la vida religiosa. Así, al cumplir los 18 años, Coínta volvió a plantear el tema de su vocación y regresó a Tudela donde recibió el hábito religioso de la Orden de la Compañía de María el 22 de octubre de 1893 y entró en el noviciado.

Decidió compartir la pobreza de Jesús hecho Hombre; al salir del noviciado y antes de hacer el voto de pobreza, renunció a sus bienes y a los que le dejaron sus padres.

Tudela, noviciado y profesión

Los dos años que transcurrió en el noviciado, Coínta se entregó a sus tareas con tesón y generosidad. En este periodo, Coínta adquirió el espíritu ignaciano del discernimiento, obediencia y disponibilidad en la búsqueda constante de la mayor gloria de Dios. Terminados los años de noviciado Coínta hizo su profesión de pobreza, castidad y obediencia y se preparó especialmente para instruir a niñas en la Compañía de María. Después de su profesión, el 27 de octubre de 1895, se quedó en el noviciado como "distributaria" para velar y coordinar los trabajos de las novicias.

Sus aptitudes unidas a lo buena comunicadora que era, hicieron que a finales de 1899 saliera de Tudela con un grupo de hermanas para fundar en Talavera de la Reina, diócesis de Toledo, un nuevo monasterio y colegio destinado a la educación de niñas.

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